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Francisco Vázquez, El Rico, y avatares de su Casa

Francisco Vázquez era apodado como “el Indiano” o “el Rico”, ya que parece que había venido de "las Indias" con un gran capital. Lo atestigua un documento en el que se habla de unas casas que posee en el Campo de san Pedro, junto a la iglesia del mismo nombre, así como haciendas en Zamarra y la Atalaya. Poseía también unas casas que se ubicaban según se sale del postigo de san Pelayo a la derecha [1], las cuales donó para que allí se construyese el convento de Santi Spíritus, hoy desaparecido. Parece ser que no llegó a ver su inauguración, pues dicho convento fue fundado el 30 de junio de 1566 [2], un año antes de su fallecimiento.

Seguramente fue él, sino su padre, quien construyó a principios del siglo XVI la conocida como Casa de los Vázquez, situada en la calle san Juan, de estilo gótico y haciendo chaflán, lo que le da esa curiosa forma de barco. En su exterior destaca en una de sus ventanas una rejería labrada que es aún la original de la casa y sobre su portada, el escudo de armas de los Vázquez. Gracias al Catastro de la Ensenada podemos saber que a mediados del siglo XVIII el inmueble contaba con vivienda en la parte alta, cuarto bajo, portal y caballeriza. Este elemento en la vivienda otorgaba un estatus importante al que lo poseía, quería decir que podía permitirse tener y cuidar sus propios caballos.
Casa de los Vázquez antes de la reforma de 1923

Francisco Vázquez, haciendo honor a su apodo, El Rico, en varias ocasiones donó dinero a la cercana iglesia de san Pedro, de la que era feligrés. En 1546 costeó la reconstrucción de la Epístola y de la Capilla Mayor, donde ya estaban enterrados varios miembros de esta familia. Su padre, Pedro Vázquez, quien fue un acaudalado comerciante, está enterrado junto a sus dos esposas, Ana Pérez y Catalina Arias, esta última bien merece una reseña aparte. Con Catalina tuvo al menos cinco hijos, dos varones, Francisco y Diego y tres mujeres, Inés, Constanza y Catalina. La tumba cuenta con la siguiente inscripción:
Esta sepvltura es de Pedro Vázquez y de svs mvgeres Ana Pérez y Catalina Arias. Fallesció a XXX de enero de MDXIX años [3]”.
Enfrente está la sepultura de "Francisco Vázquez, el Viejo, junto a su mujer, Francisca Aldana", fundadores de esa capilla.

Parece ser que Francisco Vázquez y su esposa, quienes habían fundado mayorazgo en 1541, no tuvieron hijos, ya que donaron tanto la casa de los Vázquez y las adyacentes a un sobrino, llamado también Francisco Vázquez [4] y apodado el Mozo para diferenciarlo de su tío, el Viejo.

A lo largo del siglo XVI, la familia Vázquez, fue ganando importancia en la ciudad y participó en las continuas guerras de bandos que durante siglos enfrentaron a los linajes mirobrigenses. Incluso otro descendiente, llamado también Francisco Vázquez, llegó a ser regidor del ayuntamiento de Ciudad Rodrigo.

El mayorazgo de los Vázquez Aldana fue sucedido en el siglo XVII por los Águila, a quienes por error había adjudicado este inmueble el historiador local Mateo Hernández Vegas. Ya en el XIX la casa que había levantado hacía ya más de trescientos años Francisco Vázquez, recayó por herencia en los Bernaldo de Quirós, descendientes de los Águila.

María de la Salud, hija de Rafael Bernaldo de Quirós, marqués de Altares y propietaria del inmueble, en 1921, contrae segundas nupcias con don Manuel Sánchez Arjona, conocido a nivel popular como el Buen Alcalde.

Arriba: Casa de los Vázquez, Abajo: convento San Francisco
Dos años después del enlace, el matrimonio se propuso reformar la casa para convertirla en su vivienda. Para ello utilizaron elementos del convento de san Francisco y de su capilla de los Águila, lo que posiblemente provocó el error de adjudicación de Hernández Vegas a este linaje. Durante esta reforma se redecoró casi por completo su interior, en el que destacan un bellísimo artesonado, con casetones dorados y estalactitas; las puertas con arcos que dan acceso a las distintas estancias; las vidrieras; el mobiliario noble y las baldosas cerámicas que recrean pasajes del Quijote. Llama también la atención una curiosa inscripción en letras góticas en una de sus salas: “Antes que el sol fuera sol y los peñascos, peñascos, los Quirós eran Quirós y los Velascos, Velascos. Después de Dios, la casa de Quirós". Este lema parece ser una corrupción de la frase que, allá por la Edad Media, dijo el obispo de Salamanca para mediar en una disputa entre los linajes de los Velasco y los Quirós, dos de las familias de mayor abolengo del Cerrato [5]. Según la leyenda, las palabras del obispo, fueron: "Antes que Dios fuera Dios y los peñascos, peñascos, los Quirós eran Quirós y los Velascos, Velascos [6]".

En ella se hospedó el rey don Alfonso XIII cuando visitó la ciudad en 1928. Cabe mencionar que de esta visita el Buen Alcalde consiguió que en el viejo Castillo se ubicase el Museo Regional, posteriormente promovió también su uso como hotel de turismo. 

La Casa de los Vázquez fue residencia del Buen Alcalde hasta 1929, año en que quedó cerrada. La casa es vendida en 1944 y desde entonces se ubica en ella la oficina de Correos y Telégrafos, posiblemente una de las más bonitas de España.



[1] En este sitio, había estado la antigua iglesia parroquial de san Pelayo, que dio nombre a esta puerta, que después pasó a conocerse como de Santi Spíritus.
[2] Hernández Vegas, Mateo: Ciudad Rodrigo, la catedral y la ciudad, 1935, pg. 71
[3] Nieto González, José Ramón: Ciudad Rodrigo, análisis del patrimonio artístico, 1998, p.129
[4] 
Nieto González, José Ramón: Ciudad Rodrigo, análisis del patrimonio artístico, 1998, p.108
[5] Comarca española que ocupaba porciones de las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid
[6] Sánchez Ferlosio, Rafael: Gastos, disgustos y tiempo perdido. Ensayos 2. p.


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