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Mostrando las entradas etiquetadas como Patrimonio

Los Silva: la huella de un linaje poderoso en Ciudad Rodrigo

En Ciudad Rodrigo, cada piedra tiene algo que contar. Y si hay un apellido que resuena con fuerza en los ecos de la historia de la ciudad, es el de los Silva. Fue uno de los linajes más poderosos y antiguos, y aunque hoy apenas se conserven algunos escudos o portadas, su huella está por todas partes. Raíces portuguesas y exilio a Castilla La historia de este linaje mirobrigense comienza al otro lado de la frontera. Su historia se remonta al turbulento final del siglo XIV, cuando murió el rey Fernando I de Portugal. Su hija, la reina Beatriz, casada con Juan I de Castilla, fue proclamada heredera al trono. Pero el pueblo portugués, temeroso de caer bajo dominio castellano, se rebeló y dio inicio una guerra civil. El poderoso linaje de los Silva apoyó a Beatriz y a Juan I. Ferrán Gómez de Silva, abuelo de Tristán de Silva, fue protegido del rey y luchó del lado castellano en tierras del norte portugués, defendiendo las fortalezas en Monsanto y Penamacor. Participó en campañas por tierras...

La Casa de los Ybarra

En el esplendor del siglo XVI, la casa de la que trata este artículo fue el hogar de ilustres personalidades de la ciudad. El cabildo Lope de Lugones, el notario de la audiencia episcopal Pablo Prego y Pacheco de la Puebla, que fue tío de Gracia, la esposa del célebre escritor Feliciano de Silva , vivieron entre sus muros y respiraron su aire histórico. Pero la historia de la casa está enmarcada por la sucesión de sus dueños. Fue pasando de mano en mano, y cada uno de sus moradores le fue aportando una historia única y emocionante a sus memoria. Tras el fallecimiento de Pacheco de la Puebla, su viuda declaró la casa libre de vínculo en su testamento y la legó en herencia a su hermana. Esta, a su vez, se la dejó a su amiga Ana García del Águila, desatando un conflicto que envolvió a la propiedad en una batalla legal. En 1683, don Antonio Gómez de Silva y Guiral, regidor del ayuntamiento, cuestionó la donación alegando que la casa estaba vinculada a su mayorazgo. Finalmente, la edificaci...

Algunas notas sobre la Capilla de San Jerónimo de la catedral mirobrigense

Se trata de la capilla ubicada en la esquina nororiental del claustro, contigua a la del Crucifijo. Antiguamente se conocía como Capilla de Alonso Rodríguez, nombre del canónigo que la edificó a su costa en el año 1562.  En el acta capitular del cabildo del día 9 de noviembre de 1562, queda reflejado que el canónigo pidió lugar y suelo en el claustro catedralicio para edificar una capilla de cantería que tenga 13 pies de hueco en cuadro .  Vista parcial y altarde la capilla Según otro acta posterior, la capilla serviría para enterrar al fundador cuando éste falleciera, así como a su coadjutor, el Licenciado Vaca, que era a su vez provisor del obispo mirobrigense Diego de Covarrubias. El escudo de armas del fundador se colocaría en la clave de la capilla, así como el día y año en el que se terminase la obra. En la reja que se pondría en la entrada, la cual no se conserva en la actualidad, se pondría otro escudo y sobre ambas sepulturas, letreros de armas. Nadie más podría ent...

Salón del trono del palacio episcopal de Ciudad Rodrigo

El salón del trono del palacio episcopal de Ciudad Rodrigo es donde el obispo recibía las visitas de las corporaciones oficiales o hacía saludos multitudinarios con los fieles. Está separado de la capilla por una puerta de tres hojas, la cual puede abrirse por completo y participar como velatorio en caso necesario.  Capilla vista desde el salón del trono Precisamente, la última vez que se utilizó este salón fue en 1998 como velatorio del cuerpo del obispo don Demetrio Matilla Reoyo, que fue enterrado en la capilla del Pilar de la catedral mirobrigense. Anteriormente se usó en 1889 para la recepción de una cofradía de Alcalá la Real que organizó una visita solemne al obispo don Antonio Ceballos, natural de aquel pueblo.  Junto a la pared, en el centro del salón y sobre una tarima, se encuentra el trono episcopal. Cuenta con un dosel rojo, distintivo prohibido en las actuales normas litúrgicas, por lo que ya no se utiliza. En el respaldo tiene talladas las letras JTM, iniciales ...

Iglesia de San Pedro y San Isidoro, arte mudéjar en Ciudad Rodrigo

La iglesia de San Pedro y San Isidoro es una de las referencias arquitectónicas más importantes de Ciudad Rodrigo y una de las pocas representaciones del románico mudéjar de todo el oeste peninsular.  Es uno de los templos más antiguos, fue fundado a finales del siglo XII en plena repoblación de la ciudad. Aunque en su origen contó con tres ábsides, en la actualidad tan solo se conserva el de la parte del Evangelio, que ha sido convertido en baptisterio. En él se ubica una antigua pila bautismal de piedra que fue descubierta bajo tierra en una de las reformas del templo.  Ábside románico mudéjar de San Pedro y San Isidoro De esta primera época, aparte del mencionado ábside, se conserva la portada septentrional, bastante similar a la de San Andrés, otra portada en la fachada occidental que ha sido cegada, aprovechándose como arcosolio el hueco que deja en su parte interior, y un arco de ladrillo en la parte interior, frente al ábside. En la primera mitad del siglo XVI el templ...

El palacio de la marquesa de Cartago

A pesar de ser relativamente moderno, cuenta con numerosas anécdotas y es, sin duda, uno de los que más destacan por su belleza.  Su promotora fue Concepción Narváez y del Águila, marquesa de Cartago y descendiente por parte materna del marqués de Espeja, en quien habían recaído unas casas pertenecientes al mayorazgo de Corbalán que se ubicaban en este mismo solar. El título de marquesa de Cartago le fue concedido el 29 de enero de 1894 por la reina regente, doña María Cristina de Habsburgo-Lorena, en nombre de su hijo, el rey Alfonso XIII, que en ese momento era aún menor de edad. Según el acta correspondiente a la sesión municipal del 8 de julio de 1899, la marquesa de Cartago, a través de su representante Pedro Dorado, solicita la venta de unos metros de vía pública al Ayuntamiento.  El fin era añadirlos a los terrenos que ya poseía en la Plaza de San Salvador y en la antigua calle de los Canónigos - hoy llamada de San Vicente - con el fin de lograr una línea recta para u...

Historia de la Casa de Santa Cruz y Santa Elena (en Lista Roja del Patrimonio)

El 28 de julio de este año se añadía otro edificio mirobrigense a la lista Roja del Patrimonio, se trata de la casa de la Cofradía de Santa Cruz y Santa Elena, ubicada en la calle Estacadilla, junto a la muralla de la ciudad. Esta lista recoge aquellos elementos del Patrimonio cultural español que están en riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores. Añadiéndolos, se pretende darlos a conocer en un intento de protección parar lograr su restauración o consolidación.  Este artículo, es mi granito de arena para dar a conocer su historia.  La casa toma el nombre de la antigua ermita de Santa Cruz y Santa Elena, la cual se ubicó en este mismo lugar. En dicha ermita, que contaba con capellán y cofradía propios, se veneraba con gran devoción la imagen de Santa Elena, cuya festividad se celebraba cada año [1] . Vista del jardín, dominado por la maleza En la segunda mitad del siglo XVI, con el propósito de evitar, o al menos reducir, la gran cantidad de aba...

El mausoleo y la cripta del Cardenal Pacheco, uno de los más bellos sepulcros de Europa

El de los Pacheco fue uno de los linajes más influyentes e importantes de Ciudad Rodrigo durante siglos. A él pertenecía el matrimonio formado por   Juan Pacheco y Ana de Toledo, nieta de los primeros duques de Alba, quienes tenían su casa palacio en el lugar que hoy ocupa la plaza del Buen Alcalde.  Pero si ilustres fueron ellos, aún lo fue más su descendencia, destacando sobre todos sus dos primeros hijos: El primogénito, don Rodrigo de Pacheco, fue primer marqués de Cerralbo, título concedido por el propio emperador Carlos V en 1553 en agradecimiento por sus buenos servicios en las guerras de Alemania; el segundo, don Francisco Pacheco, fue embajador en Roma, virrey de Nápoles, primer arzobispo de Burgos, alcanzando la dignidad de cardenal.  Francisco nació en Ciudad Rodrigo a principios del siglo XVI, al ser el segundón se dedicó a la carrera eclesiástica siguiendo los pasos de su tío, Pedro Pacheco y Villena, quién tras ser obispo de Mondoñedo, Ciudad Rodrigo (...